Día Mundial Sin Tabaco

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El objetivo del Día mundial Sin Tabaco es combatir el consumo de tabaco en cualquiera de sus formas e instar a los individuos, a la opinión pública y a los gobiernos a tomar medidas para fomentar un estilo de vida libre de humo. En USO nos sumamos a esta iniciativa.

El tabaco mata en el mundo a más de ocho millones de personas cada año. Más de siete millones de esas muertes se deben al consumo directo del tabaco y, aproximadamente, 1,2 millones al humo ajeno al que están expuestos los no fumadores.

El consumo de tabaco, factor de riesgo

Fumar tabaco es un factor de riesgo conocido en muchas infecciones respiratorias que aumenta la gravedad de este tipo de enfermedades. Tras revisar diversos estudios, un grupo de expertos en salud pública reunido por la OMS el 29 de abril estableció que los fumadores tienen más probabilidades de desarrollar síntomas graves en caso de padecer covid-19, en comparación con los no fumadores.

El consumo del tabaco es además un factor de riesgo importante de enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, algunas enfermedades respiratorias y la diabetes, y las personas que padecen esas enfermedades tienen un mayor riesgo de desarrollar síntomas graves en caso de verse afectadas por el coronavirus. Los datos de investigación disponibles hasta la fecha parecen indicar que los fumadores tienen un mayor riesgo de desarrollar síntomas graves y de fallecer a causa del covid-19.

La OMS insta a investigadores, científicos y medios de comunicación a ser prudentes y evitar difundir la idea no probada de que el tabaco o la nicotina podrían reducir el riesgo de padecer covid-19. Actualmente no hay información suficiente para confirmar ningún vínculo entre el tabaco o la nicotina y la prevención o el tratamiento de esta enfermedad.

Medidas contra en tabaquismo en las empresas

Muchas empresas se plantean la adopción de medidas para afrontar el tabaquismo, voluntario e involuntario. Las políticas más integrales se proponen actuar sistemáticamente en todas las direcciones posibles con información a los trabajadores, delimitación de espacios y apoyo terapéutico para dejar de fumar.

Un plan para el diseño de una política de empresa sobre tabaquismo debe basarse en la consideración de los siguientes aspectos:

  • La planificación de diversos elementos que confluyen en un proceso eficiente que considerará los diferentes aspectos del consumo de tabaco en la empresa. Se deberá de conocer la percepción de los trabajadores sobre el tema; compartir una cultura básica respecto a los riesgos sanitarios derivados del tabaquismo involuntario; favorecer la separación negociada de áreas en las que esté permitido fumar y áreas en las que no lo esté y ofrecer apoyo especializado a los fumadores motivados para dejar de fumar.
  • Necesidad de flexibilidad al evaluar las posibilidades reales de desarrollo de la política definida en cada empresa concreta.
  • El marco normativo vigente, servirá como respaldo para justificar la necesidad de impulsar una política en la materia, integrada en el conjunto de actuaciones desarrolladas para la promoción de la salud en el ámbito laboral.
  • La situación de la empresa. Se tendrá que estudiar la prevalencia del tabaquismo; quejas presentadas por los trabajadores; cumplimiento de las restricciones existentes y planes de salud laboral existentes en los que la actuación sobre el tabaquismo pueda integrarse.
  • La vía más adecuada para asegurar la implantación efectiva y no conflictiva de la política propuesta es garantizar la participación de todos los sectores y niveles de responsabilidad en el proceso de planificación. Los delegados de prevención deben incorporar sus propuestas a la política.
  • La finalidad de una política de empresa con relación al tabaquismo no es cuestionar el consumo de tabaco de los empleados que fuman, si no ordenar los lugares y los momentos donde se puede fumar.
  • El objetivo último de una política de empresa sobre tabaquismo es reducir el impacto del uso de tabaco en la salud de los empleados, sean fumadores o no.

Una política sistemática de empresa en prevención del tabaquismo puede conseguir diversos resultados entre los que se encuentran reducir la exposición de los empleados -fumen o no- al humo de tabaco; apoyar a las personas que han dejado de fumar para consolidar la abstinencia; motivación para que los empleados que fuman dejen de fumar; limitación del consumo, y la prevención de situaciones conflictivas entre personas que fuman y quienes no fuman.

El plan sobre el tabaquismo en la empresa debe ser comunicado a todos los niveles, utilizando los canales y recursos habituales de la empresa: boletín interno, intranet, tablón de anuncios, etc., con carácter previo a la entrada de la política.

La restricción espacio/temporal del consumo de tabaco requiere un período de transición suficiente para asegurar que la información ha llegado y es conocida por parte de todos los empleados. Para ello, debe asegurarse igualmente la adecuada señalización de espacios.

Un lugar de trabajo saludable es aquel en el que la plantilla y el personal ejecutivo colaboran en la aplicación de un proceso de mejora continua para proteger y promover la salud, la seguridad y el bienestar de todas las personas trabajadoras y la sostenibilidad del lugar de trabajo. Por eso, desde USO, participamos activamente en la lucha contra el tabaquismo formando a nuestros delegados de prevención en el establecimiento de políticas que protejan y promuevan la salud de las personas trabajadoras.

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