Departamento de la Mujer

¿POR QUÉ UN DEPARTAMENTO DE LA MUJER?

Porque las mujeres no trabajamos en condiciones de igualdad:

– Los salarios de las mujeres siguen siendo mas bajos que los de los hombres. La discriminación salarial, muchas veces encubierta, es un hecho constatado.

– Siguen existiendo categorías ‘femeninas’,de menor cualificación, menor remuneración y menor prestigio social. Ello, a pesar de que hoy día, las mujeres tenemos iguales e incluso superiores niveles de formación.

– El paro y las contrataciones en precario (temporales, a tiempo parcial, en economía sumergida…) nos afectan en mayor medida que a los hombres.

– El despido al quedar embarazada y el acoso sexual, son una amenaza constante para la mujer trabajadora

– Tenemos mas obstáculos para acceder a puestos de superior categoría y mayor responsabilidad. Nuestra presencia en los niveles de decisión es muy escasa, con Tos riesgos que comporta delegar las decisiones sobre nuestros problemas en aquellos que no los padecen.

Aunque todas estas premisas no pueden aplicarse literalmente a la situación particular de cada una, las cifras no mienten, y rigurosos estudios sociológicos demuestran que, en general, las mujeres están en condiciones de inferioridad en el mercado de trabajo.

– Nuestra mayor presencia en el trabajo asalariado, no se ha correspondido con una atención social compartida en las tareas domésticas, razón objetiva y a menudo ignorada, que tanto esfuerzo nos arrebata y que está condicionando nuestra participación laboral y sindical plena.
LSB-USO sensible a esta problemática específica, la reconoce y trata de darle respuesta poniendo a nuestra disposición el DEPARTAMENTO DE LA MUJER, para que nosotras mismas, sindicalmente organizadas adquiramos la experiencia, la capacidad
y la práctica necesarias para encontrar soluciones y:

– Defender el derecho de la mujer trabajadora a la igualdad de oportunidades (formación, acceso al empleo, salarios, ascensos), con todos los aspectos no estrictamente laborales que ello conlleva (servicios sociales, horarios flexibles reconocimiento de la función social de la maternidad, promoción de medidas de acción positiva).

– Organizar a las mujeres afiliadas, todavía infrarrepresentadas en el propio sindicato, para fomentar su participación y su responsabilidad sindical.

– Impulsar campañas de sensibilización y otras medidas de presión que favorezcan la conciliación entre l actividad profesional y la vida familiar, en beneficio de un mayor equilibrio personal y social, bueno para todos

– Incidir en la Negociación Colectiva, para erradicar las múltiples formas de discriminación, que directa o indirectamente nos afectan
– Presionar para que en los ámbitos superiores de negociación, se valore el trabajo doméstico y se traduzca en una mejora de las pensiones y de la seguridad social

¡¡ MUJER, PARTICIPAR ES LA CLAVE !!

Mejorar nuestra posición, todavía hoy desigual en el mercado de trabajo, precisa de nuestra participación directa en las Elecciones Sindicales

Porque la precariedad laboral, en aumento con la reforma laboral, nos afecta más a nosotras:

– Somos nosotras las que ostentamos el liderazgo en la contratación temporal, a tiempo parcial en la economía sumergida y, cómo no, también el alarmante desempleo.

– Porque la reforma laboral está suponiendo un recorte en las prestaciones sociales, y la merma de las políticas de bienestar social suponen un incremento automático en el trabajo no retribuido que se asigna a las mujeres.

– Porque las mujeres con empleo no trabajan en condiciones de igualdad salarial.

– Porque ellas son las principales víctimas de acoso sexual en el trabajo.

– Porque el hecho de ser madres, se paga a menudo con un despido encubierto.

– Por todo este tipo de discriminaciones. que directa o indirectamente padecemos las mujeres trabajadoras, te animamos a participar:

Para exigir nuestros derechos en materia de:
· SALUD LABORAL (entendida como bienestar social, no sólo como ausencia de enfermedad).
·IGUALDAD DE OPORTUNIDADES PARA HOMBRES Y MUJERES:
– En el Salario (revisando categorías profesionales estipuladas con criterios sexistas que producen discriminación. Es un hecho constatado, medido y contabilizado que las mujeres cobran menos aunque realizan trabajos de igual valor).
– En el Acceso y Mantenimiento en el Empleo (la maternidad se paga a menudo con el despido o supone un freno a la contratación de mujeres).
– En la JORNADA (de 35 horas por ley sin reducción salarial).
– En la Promoción profesional.
– En Permisos derivados de relaciones familiares (por matrimonio, por enfermedad grave de familiares, por defunción de éstos). Iguales para todas las unidades familiares bien se deriven del matrimonio o de parejas de hecho, independientemente de su orientación sexual.

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